La educación en la era digital: ¿complemento o reemplazo de la presencialidad?
- Political Society

- 10 oct 2025
- 2 Min. de lectura
Por Linda Vannesa Carrascal

Vivimos en una época en la que el conocimiento viaja más rápido que nunca, basta con abrir YouTube para encontrar desde clases magistrales sobre economía digital hasta tutoriales de filosofía o periodismo de datos, la educación ha dejado de estar limitada a las cuatro paredes de un aula, y las plataformas virtuales se han convertido en auténticas universidades globales, sin embargo, esta revolución digital nos invita a preguntarnos: ¿la educación en línea realmente puede reemplazar la experiencia presencial o simplemente la complementa?
Durante la pandemia, millones de estudiantes nos vimos obligados a adaptarnos a la virtualidad, Zoom, Google Classroom y Moodle se convirtieron en nuestras nuevas aulas si algo demostró ese periodo fue que la educación virtual puede ser efectiva cuando se combina con estrategias pedagógicas adecuadas, la posibilidad de acceder a clases grabadas, revisar materiales a cualquier hora y aprender a nuestro propio ritmo fueron, sin duda, ventajas significativas, además, el acceso a recursos digitales, como: documentales, podcasts, y cursos abiertos de plataformas amplió las fronteras del aprendizaje tradicional.
No obstante, no todo es tan brillante en el mundo virtual, la educación en línea también nos enfrentó a desafíos que van más allá de la conectividad o los equipos. la falta de interacción humana directa, la dificultad para mantener la concentración frente a una pantalla y el aislamiento emocional fueron obstáculos reales, muchos descubrimos que el aprendizaje no solo depende del contenido, sino también del entorno: las conversaciones espontáneas con compañeros, las dinámicas grupales, el contacto con el profesor… todo eso forma parte de la experiencia educativa.
Además, la brecha digital sigue siendo una deuda pendiente, no todos tienen acceso a Internet estable o dispositivos adecuados mientras algunos estudiantes pueden aprovechar cursos internacionales y herramientas de inteligencia artificial para mejorar su aprendizaje, otros aún luchan por conectarse desde un celular con datos limitados, la educación virtual, entonces, corre el riesgo de profundizar desigualdades si no se acompaña de políticas públicas inclusivas.
Sin embargo, sería un error pensar que la educación digital es el enemigo, al contrario, puede ser una aliada poderosa si se integra de forma complementaria al sistema presencial la combinación de clases presenciales con entornos virtuales lo que hoy llamamos educación híbrida podría ser el futuro más equilibrado, este modelo permite aprovechar la inmediatez de la tecnología sin perder el valor humano del encuentro cara a cara.
En YouTube y TED Talks abundan ejemplos inspiradores de docentes que usan las plataformas digitales no para reemplazar su rol, sino para potenciarlo, el profesor deja de ser una figura autoritaria que transmite conocimiento, para convertirse en un guía que acompaña procesos de aprendizaje más autónomos, creativos y colaborativos.
La educación en la era digital no debería centrarse solo en aprender a usar herramientas, sino en aprender a pensar críticamente en un mundo conectado. Al final, el verdadero desafío no está en la pantalla, sino en cómo la usamos.
Quizás la pregunta no sea si la educación virtual reemplazará a la presencial, sino cómo podemos combinar lo mejor de ambos mundos para formar ciudadanos más preparados, empáticos y conscientes de la realidad digital que habitamos.







Comentarios