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LA COMUNICACIÓN ES LA MEDICINA DE LA SOCIEDAD

Daniela Rosso


Escribo este artículo de opinión de manera respetuosa, aunque totalmente en contra de la visión de la periodista Mabel Lara en su columna “El periodismo como oficio. A las nuevas generaciones les digo sin sonrojarme: no estudien comunicación social o periodismo”, ya que, personalmente, como estudiante de comunicación social de quinto semestre, he podido evidenciar que es una carrera muy amplia y versátil, en donde es posible desenvolverse, expresarse, aprender y disfrutar de sus beneficios libremente.

 

La Comunicación Social o Periodismo se ha convertido en una parte esencial para transformar, mejorar y generar un desarrollo en la comunidad. Está al alcance de muchas personas para estudiar, aprender y transformar el mundo. En muchas ocasiones nos informamos solo a través de un click, podemos expresar cómo nos sentimos o incluso generar emociones. Aunque algunos subestiman su importancia, pues no todos viven la misma experiencia, tal vez por su mal uso, su entendimiento o hábitos.

 

Muchas personas tienen un pensamiento erróneo sobre la carrera de Comunicación Social, infravalorándola con risas y malos murmullos por su “dificultad” o su limitado campo laboral. Pero es aquí donde quiero expresar que, como estudiantes, llegamos a vivir muchas emociones y experiencias dentro de un salón de clases o de manera práctica en el área de campo, aprendiendo a usar cámaras, enfocándonos en análisis, escritura, lectura, ortografía, diseño, producción y gestión de procesos comunicativos. Sin mencionar la creatividad, la libre expresión, el cariño a la investigación y el gusto de siempre adquirir nuevos conocimientos, produciendo contenidos multimedia, manejando publicidad, presentando información y mejorando las relaciones públicas, generando impacto social y cultural.


El mito más cotidiano es sobre su supuesta masacre laboral, creando una desconexión con la posibilidad de ejercer. Pero, en realidad, en el mundo laboral, las nuevas herramientas y técnicas que aprendemos durante todo este viaje estudiantil son necesarias en el entorno empresarial. No en toda corporación o compañía necesitan ingenieros, abogados, empresarios, médicos o zootecnistas, pero siempre requieren de comunicadores sociales para la publicidad, la creación de marcas personales, la redacción, la socialización, la atracción de clientes y la gestión de información. Tanto es así que nos podemos mover con facilidad en el mundo laboral y trabajar en cualquier país. Además, el conocimiento de otros idiomas y culturas te dará una ventaja en el mercado.

 

Aquí podemos proponer ideas frescas, innovar con facilidad en cualquier tema, problema o dificultad que se nos presente, y abordar áreas de interés como la farándula, la economía, la educación, la política y la cultura. Al ser interactivos y colaborativos, podemos trabajar en distintos equipos y diferentes proyectos.

 

Es muy conocido que Colombia hizo parte de los países donde subió el desempleo, donde la tasa escaló en agosto hasta 9,7%, solo superada por España, que quedó en 11,3%[^1]. Las estadísticas dejaron ver que las actividades que más ocupan a los colombianos son las actividades artísticas, el entretenimiento y la recreación, sectores en los que se incluyen los comunicadores sociales. Esta labor se enfoca en visibilizar capacidades que muchas personas no tienen en cuenta, y se ha encontrado que las empresas prefieren contratar comunicadores, pues se enfocan más en el hacer que en el esperar y pensar.

 

El campo laboral de los comunicadores sociales en Colombia es amplio y diverso, con oportunidades en empresas, medios de comunicación, agencias de publicidad y organizaciones públicas o privadas. Se desarrollan en distintas áreas como Community Manager, especialista en marketing digital, productor audiovisual, comunicador organizacional e incluso docente.

 

Según Glassdoor, el rango salarial promedio para periodistas en Colombia oscila entre 2 y 3 millones de pesos mensuales. Incluso, en la actualidad es posible laborar de manera independiente, tomando la decisión de emprender con un negocio propio al ofrecer servicios como comunicador, influencer o diseñador.

 

Al estudiar comunicación social, estamos siendo ciudadanos humanistas, éticos y críticos, capacitados para aportar en la construcción de la sociedad, promoviendo que todas las personas alcen su voz, se apoyen como comunidad y vean el mundo desde una mejor perspectiva.

 

A diferencia de la presentadora de noticias, periodista, comunicadora y política colombiana Mábel Lorena Lara Dinas, yo incentivo a los jóvenes indecisos sobre qué carrera escoger, a los recién graduados del colegio, a tomar la decisión de estudiar comunicación social para desarrollar un pensamiento estratégico que les permita liderar, gestionar y evaluar distintos procesos comunicativos en diferentes contextos sociales, locales y globales.

 

Los comunicadores sociales tenemos el poder de contar historias, conectar con las personas y generar un impacto. Somos consultores, estratégicos y agentes de cambio. Así que sí, hoy le digo a Mabel Lara sin sonrojarme que está equivocada. Es decepcionante que una persona tan exitosa como ella, involucrada en un ámbito tan importante, esté desinformando y no valore esta hermosa profesión. Sin la comunicación, el mundo sería un caos, pues día a día se demuestra que es la medicina para transformar la sociedad.

 
 
 

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