El tren en Colombia sin vía al futuro
- Political Society

- 3 abr 2025
- 3 Min. de lectura
Por: Cleiberson Pacheco

El sueño ferroviario de Gustavo Petro es sin duda una de las apuestas más ambiciosas de su gobierno. La idea de reactivar y modernizar el sistema ferroviario colombiano no solo responde a una necesidad de movilidad, sino que también plantea una oportunidad económica clave para el país. Sin embargo, ¿es viable en el contexto actual y qué impacto real podría tener en la economía nacional?
El Plan Maestro Ferroviario, presentado como una estrategia de transformación logística por el Ministerio de Transporte, busca rehabilitar y expandir redes ferroviarias fundamentales, como el Tren del Pacífico, con el fin de conectar los principales centros de producción con los puertos más importantes del país. Esta iniciativa pretende reducir significativamente los costos de transporte de carga, que actualmente dependen en gran medida de una red vial congestionada y costosa.
Según datos del Ministerio de Transporte, el 80 % de la carga en Colombia se moviliza por carretera, lo que encarece los costos logísticos hasta en un 30 % en comparación con otros países de la región. Si se lograra consolidar el sistema ferroviario, el impacto económico sería considerable: una reducción en los costos de transporte beneficiaría tanto a pequeños productores como a grandes exportadores, aumentando la competitividad de las empresas colombianas en el mercado internacional.
Históricamente, Colombia ha carecido de una infraestructura ferroviaria robusta debido a la priorización del transporte por carretera, lo que ha llevado a una fuerte dependencia de camiones y fletes terrestres. Esta situación encarece los productos nacionales en el exterior, limita la conectividad de las regiones más apartadas y genera un desgaste ambiental elevado. Apostarle al ferrocarril no solo implica eficiencia, sino también sostenibilidad, ya que el transporte ferroviario genera una menor huella de carbono en comparación con otros medios de transporte masivo. De acuerdo con un informe de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), los sobrecostos logísticos representan hasta un 15 % del valor de las exportaciones colombianas, lo que afecta la competitividad en mercados internacionales.
No obstante, los desafíos que enfrenta el proyecto son considerables. En primer lugar, el financiamiento es una preocupación central. El país ha tenido dificultades para ejecutar obras de infraestructura de gran magnitud sin enfrentar sobrecostos, retrasos o corrupción. Para que el Plan Maestro Ferroviario sea una realidad, será fundamental la inversión extranjera y la participación del sector privado, además de una estrategia de ejecución transparente y eficiente. La experiencia de la Unión Europea en la gestión de sistemas ferroviarios modernos podría ser una pieza clave en la estructuración y financiación de este plan.
Por otro lado, la planificación técnica y operativa no es un reto menor. Reactivar una red ferroviaria implica no solo renovar vías férreas y estaciones, sino también garantizar que exista una articulación efectiva con el resto del sistema de transporte. Sin una infraestructura complementaria que facilite la intermodalidad, el proyecto podría perder viabilidad y eficiencia. El Ministerio de Transporte ha señalado que la integración del sistema ferroviario con puertos y carreteras será crucial para lograr una cadena logística efectiva y reducir tiempos de traslado.
Desde el punto de vista político, el éxito del plan depende de su continuidad a largo plazo. Los proyectos ferroviarios requieren décadas para consolidarse, y su impacto no se verá de inmediato. Esto significa que, sin una voluntad política sostenida, el Plan Maestro Ferroviario corre el riesgo de quedar a medio camino, como ha ocurrido con muchas otras iniciativas de modernización del país. Si el país quiere avanzar en este aspecto, necesita pasar del discurso a una ejecución estructurada y realista, con un compromiso que trascienda los cambios de administración y garantice su éxito en el futuro.




Comentarios